Con el sudor de tu frente
Iba yo contenta ayer a clase, con ganas de Alegrías marineras, con la ilusión de una nueva letra por meterse en las entrañas y nuevos pasos por aprender. Me coloqué la camiseta de flamenquita y unas mallas para verme mejor los pies. En cuanto recordamos tres veces el flash mob a modo de calentamiento, me puse también las gafas 🥸 para no perder detalle. El detalle marca luego la diferencia. No hay más que observar a Lamejó pa darse cuenta: como sube la rodillita con naturalidad, cómo dirige la cabeza al lado manteniendo la barbilla alta, el perfecto arco que dibujan sus brazos cuando los despliega subiendo primero los codos....son muchas cositas. Las que no tenemos arte nos tenemos que agarrar a la técnica lo más posible y tratar de imitar ciertos movimientos que me fascinan de algunas flamencas. No es lo ideal, por supuesto, lo ideal es que con una sólida base técnica, luego una logré expresar a su manera....pero yo no soy ideal ni siquiera flamenca por más que me enamore la guitarra de Vicente Amigo, por más que me erice la piel ver bailar a Daniel Saltares, por mucho que me sorprenda tantas veces tarareando algo de Marina Heredia. Aún así quiero crecer porque una mira para atrás y nota la diferencia, lo suficiente como para soñar con que algún día el compás la pille bailando.... igual que el inglés la pilló hablando.
La clase de ayer fue más técnica que otra cosa. Se agradece aunque una sepa el paso porque se afianza más y se puede una concentrar en los pequeños pero grandes detalles (como luxar la cadera y el tobillo que nunca fuerza una lo suficiente)Y se pasa una a la última fila donde se percata de lo difícil que es ver a la Pipi por el espejo. Quiere una ayudar a la compi a la que el paso se le atraviesa.... sabré yo de pasos atravesados. Las repeticiones infinitas nos hacen sudar como haciendo zumba en la cocina de una caseta de feria. Por cierto, qué güena feria me he pegao. El momento sudor me recuerda a la mítica serie de TV Fama que no conocerán las lectoras de menos de 50 años, una pena pero os dejo aquí una muestra...
El momento sudor igualmente hace que se me resbalen las gafas 🥸 hacia la punta de la nariz y así mi aspecto se acomoda aún más a mi apodo. Lo que está claro es que para fin de curso quedan no más de 7 semanas (calculo a ojo) y toca ponerse las pilas como siempre.
Lo de sudar ayer tanto me vino bien para excretar tanta toxina acumulada (léase rebujito) y quemar dos platos de queso mínimo (que es mi perdición todo el año).
Mis queridas hermanas de Quejío, que ninguna dé por sentado que porque las más avanzadas cojan el paso rápido no tienen nada que mejorar ni que a las que cuesta más no vayan a lograrlo. Y si hay que pagar con sudor....se paga y de paso, se pierden los dos kilos de grasa que nos sobran después de los excesos. Ánimo a todas y gracias por el sudor compartido!!!
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