Día de reflexión
El día previo a una actuación es como el día previo a votar en las elecciones. Teóricamente un día de reflexión serena, un día de mentalización y concentración (quiero suponer que similar al de los equipos de fútbol antes de un partido de esos en los que te lo juegas todo, pero cada uno en su casa). Arriba estoy re-flexionando concienzudamente hace unos días porque a mí me gusta re-flexionar con bastante antelación, no sobre la marcha.
Ayer tuvimos el último ensayo general. En el teatro, con luces y sonido, con la tarima sobre la que vamos a bailar, con vestuario y atrezzo. No negaré que fue un poquito accidentado, más que nada porque se extendió más de lo previsto y el técnico se tenía que ir. Además hubo que ajustar algunos detalles. Lo normal en los ensayos. Por mi parte llevo días soñando con las coreografías, lo sé porque tengo una edad en la que una se pasa media noche a duermevela, que si pipí, que si el calor, que si tengo sed, ahora un mosquito....y todo esto con la banda sonora de fondo del lavadeeeerooooo, la serrana del caldero es un baile popular, trannnn trannnnn tre-iiiiro treiro treiro treiro.....y la voz de la Pipi.....tico ta tico pampapán, UNOOOO, AHORAAAAA. Esto, las noches pasadas. Ahora bien, en el ensayo de ayer estaba yo tan pancha. Es una suerte de disociación que sufro cada vez que actuamos, ya lo vengo observando repetidamente desde que me apunté a la escuela. Y no es que no me importe, ojo, me importa mucho y por eso mi marido anoche casi me saca los papeles del divorcio. Pero no nos desviemos del asunto. La prueba de que me importa es que tengo el run run constante en mi cabeza de la obra completa, el guión en papel está desgastado y arrugado y tarareo ciertas melodías continuamente. A pesar de eso, ayer, un moco de niña de 1.20 que no sé ni cómo se llama me dice con cierto tono de reproche: tú ayer no viniste al ensayo. Me quedé blanca....y le dije que no pude. No era cuestión de explicarle a la chiquilla los vaivenes de mi vida no flamenca. Pero a punto estuve de contarle mis penas. Estaban todas tan guapas, tan peinaditas y sonrientes que daba gusto verlas. No como yo, sudada y sin maquillar. Cómo se deterioran los cuerpos. Por cierto tengo dos dedos de canas y creo que voy a tirar del espray disimulador de raices....y ya si eso en julio me centro en la restauración capilar.
Mañana FUENTEOVEJUNA, que se ha preparado con mucho respeto y cariño. Ojalá guste tanto como me está gustando a mí.
Suerte y que viva Chano Lobato, Chano Lobato....un, dó, tré tataaaatatatatataaaa ta ta ta tá
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