El Acento


  Algo cansada de que el grupo baile como Robocop, La Pipi nos suelta un discurso gratis sobre la importancia del acento. Y a continuación nos lo demuestra marcando los pasos como si sus tacones fueran de hormigón. Debe tener las pantorrillas como Miguel Indurain en sus tiempos la señora. Hay que decir la verdad y la verdad es que los pasos de nuestra farruca no son especialmente difíciles. La complicación es acentuar con los pies en los momentos adecuados y conseguir una expresión facial entre el mosqueo y la tensión sexual no resuelta. (Todo esto mientras piensas cuál era el brazo que iba arriba y cuál abajo, en mi caso particular). La clase teórica la comprendemos al cien por cien, de eso no hay duda. Asentimos con cara de bobas. El reto está en llevarlo a la práctica. Aaaaamiga, ahí está el quid de la cuestión. Ya se empieza a notar en la clase quiénes tienen el entripao. Las veteranas sabemos que esto irá in crescendo por lo que nuestra pequeña voz interior nos advierte de que febrero no es mayo ni se le parece. Ya llegará la pérdida de control del esfínter diodenal. Imploro a Lola Flores que nos marque el acento y a El Güito que nos inspire las poses majestuosas desde su Tablao Celestial compartido. 

  Estaba yo maquinando cómo demonios pisar más fuerte (ya lo decía Alejandro Sanz con su vocecilla quebrada y juvenil "Son tan fuertes tus miradas, elegantes y estudiadas, yo soy sólo un adolescente pero entraré en tu mente, pisando fuerte, pisando fuerte...") y sólo se me ocurre ponerme pesas en los tobillos a ver si cojo músculo. Pero tiene razón la profe....hay que escuchar (=oír prestando atención)muchas veces la copla, muchísimas, tantas que la sientas en el mismísimo tuétano. Así, a fuerza de machacar, ya una va identificando por sí misma los momentos en los que se requiere contundencia, determinación, coraje....y los otros, los de la ligereza, la elegancia y aguantar ese par de segundos claves. Y en esas estamos, lo mismo se nos cae la mandíbula al suelo, que resoplamos como borricos sedientos mientras nos miramos de reojo. 

  Dice Lola que el acento es nuestro tesoro y que no lo perdamos. No quisiera contradecir a La Faraona pero primero habrá que encontrarlo....


Comentarios

Entradas populares de este blog

La paz del flamenco

Plaza de Doña Elvira

Los pasos traviesos