Volvemos al tajo (bueno, a la farruca)
La Pipi nos pasa las fechas de próximos eventos antes de retomar las clases para que no nos durmamos en los laureles, para que mantengamos el mismo nivel de adrenalina que de acojone, para que las que han vuelto -tras sus correspondientes paradas técnicas- recuerden al instante a lo que jugamos en la escuela (y no es al perreo por mucho que se empeñe Adelantada), para que no perdamos ni un minuto de flamencura. Es mu cansina esta Pipi. El caso es que aparezco con mis zapatos NUEVOS de Senovilla (cosa fina, señorah), regalazo de mi Baltasar particular, con una sonrisa de oreja a oreja y mi MariCámara se me abalanza y me da un abrazo apretao pero apretao a lo bestia que así da gusto volver, aunque una volviera al trullo. Después nos encontramos con dos gordas que están pagando la mensualidad. Son gordas mentales igual que yo soy delgada interior. Individuas que tienen una visión distorsionada de la realidad física de los cuerpos. Una se empeña en enseñarnos su supuesto michelín reiteradamente. La otra es el suspiro de una golosina. Me dan ganas de quitarme la faja y desparramarme pero me contengo porque, en realidad, estaba deseando que volvieran al redil estas dos ovejas descarriadas. Me saben a gloria los reencuentros tras el paréntesis navideño. Y empezamos a calentar.
Hay otra sorpresa: Humilladora5 está en clase como profesora auxiliar. Auxiliar, auxilia poco a las alumnas. Está de DJ básicamente, y de paso, se aprende nuestra farruca en lo que tarda un niño en abrir los regalos el día de Reyes. Yo tenía la ilusión (según la RAE en su segunda acepción "Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo") de que los zapatos de tacón cubano transformaran mi pies en prodigio flamenquil...pero NO, ni prodigio flamenco, ni milagro de P. Tinto, ni progreso alguno. Para empezar, la memoria me falla más que la app del SAS Salud Responde. Para continuar, la capacidad de concentración la tengo hoy más limitada que la velocidad en vías urbanas. Para rematar, a nuestro único compañero varón, FinitodeCórdoba, le suenan los pies de forma atronadora y lo tengo detrás mecawenmiestampa.
Termina la clase y MariCámara me dice....hay que trabajar mucho, eh?. Me sorprende, la verdad, viniendo de ella: un ser libre, un hada de los bosques, un alma en expansión, una pasota del carajo....Pero el caso es que lleva más razón que un Santo mi amiga. Luego, casi de paso, La Pipi, comenta nosequé de cantar y de duelo de tacones o batalla de pies.... qué sé yo....prefiero no pararme a pensar. Voy a ver si memorizo el orden de los pasos, pulo los zapateados y puedo pasar al nivel siguiente: los putos brazos.
Qué gozada, niñas, pero estoy más cagada que un lactante tras la toma de antes de visitar al pediatra. Pero bueno, que yo soy como Scarlett O'Hara y siempre me digo.... después de todo, mañana será otro día.
Comentarios
Publicar un comentario