Pánico escénico
¿Y SI ME QUEDO EN BLANCO? . Adelantada hace la pregunta del millón tres segundos antes de salir al escenario. No te vas a quedar en blanco, le digo. Lo vas a hacer muy bien, eres la que mejor baila, tú tranquila. A mí estas palabras me salen con una naturalidad que la deja pasmada. Está muy nerviosa. Deben ser las hormonas de las gordas temporales. Es un contraste brutal a como me encuentro yo que es un poco como si fuera a comprar a Mercadona, mi rutina semanal. La comparación no es, quizá, muy acertada, pero ese es prácticamente mi estado emocional antes de salir. Luego estoy bailando y trato de recordar todos los detalles que hemos repasado, y que nunca termino de completar. Sin embargo soy muy autoindulgente y no me castigo. Oiga, esto es para pasarlo bien, no para pasarlo mal. A pesar de mi respuesta se me pasa por la cabeza un escenario mucho menos amable.... que efectivamente se quede en blanco y se tenga que fijar en el resto cuando somos el resto las que nos fijamos en ella. Pero no lo digo....pa qué. Además es que lo encuentro altamente improbable.
Ayer, en mitad del fandango mi posición era encima de un charco. ¿¿De dónde leches ha salido ese charco de agua??. Pues lo había, y yo lo pisé, arrastré el abanico de tela larga y me salpiqué enterita. Ahí, casi al fondo del escenario dije en voz alta mecagoenlaputa sin perder el compás, ni la posición. Y me quedé más ancha que larga. Cualquier cosa puede pasar en un directo. Hay que estar preparados, sobre todo mentalmente. Yo mentalmente soy imbatible. Soy un alprazolam con patas. De todas formas el secreto es que no se ve nada, está pensado así lo de las luces para que no se vea un carajo, es como si bailaras sola. Gran ventaja para las que no somos profesionales del ramo jajajaja.
Bueno, y la diferencia que hace bailar en un teatro con respecto a la clase. Es que las dimensiones no tienen NADA que ver. Es la segunda vez que actuamos en el Teatro Municipal de Dos Hermanas y es magnífico ciertamente, salvo la parte de camerinos en la segunda planta pero por lo demás, un escenario con metros para llenar. Impresiona porque te dices a tí misma y lo comentamos entre las compis.... sólo somos cuatro para ocupar ese espacio. Pues nada, a mover los abanicos con vigor 😉😂.
Esta vez hemos bailado pronto, te quitas la tensión (bueno, las otras, yo no tengo) y te quedas por allí entre bambalinas mirando a los otros grupos y babeando. Me super encanta lo de las bambalinas, una perspectiva maravillosa de los bailes y de nuestra Sara jaleando y marcando el compás. Cómo se desgañita esta mujer.....en fin, que me lo paso bomba y disfruto como una enana. Deseando que llegue Junio y el estreno del nuevo espectáculo.
* Nadie se quedó en blanco, por cierto 😌
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