La niña y la samaritana


  Estamos a las puertas de Navidad, con su vorágine de zambombas, fiestas colegiales, hordas de turistas y locales viendo la iluminación, restaurantes hasta la bola y preparación de nuestro numerito flamenco el próximo viernes 22 (cuando nos toque la lotería y nos cojamos un avión hacia algún paraíso fiscal). Como siempre, los días previos a cualquier actuación, me invade una sensación de zozobra existencial.... principalmente porque llevo la coreografía cogida con pinzas y me engaño convenciendome de que no se me va a ver mucho. Una cosa totalmente absurda cuando estás en un escenario iluminado y la Pipi se ha encargado de colocarnos de manera que se nos vea bien a todas (qué cabrita). 

  Ensayamos machaconamente y tengo la impresión de que siempre fallo en lo mismo. Hoy, además, hemos tenido una invitada de metro treinta que no ha tenido ningún inconveniente en confirmarlo. La niña no estaba de oyente sino de asistente de dirección (la madre que parió a la niña). Y es una gran opinadora y crítica flamenca porque afirma que a ella sí le sale lo de las cabezas y los hombros, no como a nosotras. Una información que yo, en particular, no he pedido ni me interesa lo más mínimo. Pero la Pipi le preguntaba... y la niña, muy diligente, me señalaba con el dedo acusador "tú muy mal". Bien es cierto que nos iba señalando a todas una por una, pero al llegar a mí, ha mantenido su dedo tieso más rato. Yo le sonreía como una hiena pero por dentro ha ido surgiendo una simpatía desbordante por Herodes. Me ha salido el ensayo más miserable de las últimas semanas y cuánto más me vigilaba la niña más errores cometía  yo. Una experiencia inolvidable que no le deseo ni a la peor de mis cuñadas. 

  He llegado a casa sudada y cabizbaja. Mi marido me ha preguntado "¿qué tal el ensayo?" "Fatal de los fatales" y me ha cortado un plato de jamón porque es un cielo mi churri, no como esa niña sincera, despiadada y cruel. Menos mal que el desasosiego va disminuyendo cuando resuena en mi cabeza la musiquilla de nuestro villancico flamenco.... ¿dónde vas samaritana con tu cántaro de agua lleno de amor?

  Nos quedan cuatro días.....que Dios reparta suerte. Feliz Navidad 🎄

Comentarios

Entradas populares de este blog

La paz del flamenco

Plaza de Doña Elvira

Los pasos traviesos