La Escuela
Escuela de danza Sara Ruiz "La Pipi" inicia su andadura en 2010 en un local de Montequinto (Dos Hermanas) con los medios justitos pero con muchísima ilusión por parte de su directora, una joven nazarena llena de energía que soñaba con dedicarse al baile profesionalmente orientándose hacia la formación. Una mujer hecha a sí misma que, con mucho esfuerzo y a través de los años, ha creado una gran escuela de danza en la que imparte numerosas disciplinas: Sevillanas, Flamenco, Bulerías, Bata de cola (adulto e infantil), Danza Española, Predanza, Flamenco Bodyform, Danza del vientre, Danza Clásica.... Le pega a todo esta mujer.Esta información es fácil de buscar en internet aunque se queda muy corta para lo que es la Escuela. Si buscas reseñas en Google te vas haciendo una idea porque algunos son muy entusiastas. Lo que encandila, en realidad, es que enseguida te sientes muy a gusto, como en casa. Será que, con los años, se ha creado un ambiente casi familiar y te sientes muy acogida. Yo hablo desde mi perspectiva de Awela, claro, desde mi experiencia allí tras dos cursos completos en los que he visto la evolución de mis compañeras y la mía propia, pero también la progresiva implicación que hemos tenido de una forma natural, sin forzar (no cuentan las torturas a las que nos someten). Otro aspecto fundamental para mi es que tengo dos horas a la semana de total gozo y disfrute, evadida de las mil cosas normales que nos pasan y ocupan nuestra mente... preocupaciones pequeñas y grandes, listas de cosas por hacer, maridos, hijos adolescentes y padres mayores. Me muevo, sudo, crujo, sigo instrucciones que es una cosa que descansa mucho la mente (no tener que decidir ni pensar). Para colmo se ve una en el espejo, a veces, (pocas, en verdad, pero maravillan), pues cómo lo diría...hasta artística y es una belleza que no es por el aspecto de cada una (las pintas suelen ser de salir corriendo) sino por la posición del cuerpo, que tomas conciencia de él , todo enterito, redescubriendo articulaciones y músculos que hacía tiempo que no trabajaban. La escuela es terapéutica además por lo mucho que nos reímos, sobre todo de nosotras mismas. Y entretenidas con estos trasiegos, Sara logra un milagro: que aprendamos a reconocer un compás mientras bailamos, cada cual a su nivel, y nos vayamos enamorando del flamenco casi sin darnos cuenta. Ese es el VALOR de nuestra Escuela.
Aún hay mucho más porque en La Pipi se prepara para el conservatorio y se cursa la EFA (no en vano es sede oficial desde Abril pasado), se concursa y se viaja (que se lo digan a los padres de Alboroto o Las Guerreras y quizá haya algún grupo más...), se baila en numerosas ocasiones en un escenario de verdad porque, además de los festivales de fin de curso, La Pipi se apunta a todo lo que se le cruza: a la feria de Dos Hermanas, a las zambombas de Navidad, a los actos de Cuaresma, a la feria de las Naciones....Es incansable. A duras penas le seguimos el ritmo.
Yo llevo dos festivales fin de curso y tres eventos más en medio en dos años. Los fines de curso no son lo que te esperas de un fin de curso: que tu niña baile su numerito y tú le hagas una foto. Nada de eso. Cada grupo baila varios montajes y todos tienen un hilo conductor. Es una historia danzada en la que se combinan estilos variados (y los grupos se cambian de vestuario muchas veces....ya hablaremos de esos cambios de ropa y del lío que representan).
A su primer fin de curso lo llamó "Desde la cuna" porque contaba su propia historia desde que su madre le cantaba un fandango como nana para dormir hasta que arranca su vida profesional. Y desde entonces no ha dejado de contar historias preciosas con mucha sensibilidad, elegancia y arte, que es lo que le sobra a ella. Y por muchos años.
Bulerías (Tomatito)
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