El baile con elementos
Una coreografía con elementos luce muchísimo (y ayuda a disimular, a veces, algunos fallos de ejecución). Se les llama elementos a los abanicos, mantones, bastones, sombreros, etc que se utilizan como complemento en los bailes. En el espectáculo Serva la Bari, durante la pasada Cuaresma, nos estrenamos con los mantones. Mover un mantón tiene su aquel. Hay que extender mucho los brazos y tiene un manera de sujetarlo muy específica. En las vueltas es muy fácil (en manos inexpertas) que se enganche, enrede o tuerza perdiendo toda la gracia. Así que no nos arriesgamos. Nada de peinas ni flores, el moño iba bien bajo con poco volumen y los pendientes discretos. Creo que lo defendimos dignamente y espero tener más oportunidades de usarlo porque verdaderamente es un espectáculo de color y movimiento. Con los abanicos también hemos hecho nuestros pinitos. Ahí el truco está en el giro de muñeca que hay que forzarlo bastante por no decir hasta que te rompas el escafoides. Nos queda mucho por trabajar pero nos flipa todo tanto que no cunde el desánimo. Por rizar el rizo metimos abanicos con tela de gasa (como un metro o así) en el fandango de Bailando a Velázquez. Al moverlos describen unas ondas muy elegantes y etéreas. [Todo son maniobras de distracción para que el público no se fije en los pies]. Deberíamos llamarnos Kamikaze en vez de Quejío porque nos atrevemos con todo. Es porque nuestra Pipi es como el Flautista de Hamelin, nos convence de cualquier ocurrencia suya sin tocar la flauta siquiera. Bien es cierto que luego una ve a los Alboroto pegándole esos meneos a sus mantones o abanicos y quedamos a la altura del betún porque esos chavales bailan que da gusto, tan tiesos los brazos y las caras bien levantadas. Emociona verlos. Bueno, y a todos los grupos, porque cuando sacaron sus bananas el grupo de las Baby en la rumba, me moría de la risa y de las ganas de comerme a las chiquillas. Es que solo tienen 4 añitos. Qué bonito bailan ya tan pequeñitas. Habrá que verlas dentro de 5 o 6 años...
A nosotras también habrá que vernos en 5 o 6 años, si es que resistimos. Yo sueño con bailar la mitad de lo que bailan todas estas nenitas y a ver si, a fuerza de echarle horas, me llega ese duende que hace que encojas los hombros sin pensarlo y pongas cara de nosepuedesermásflamenca mientras le doy fuerte y flojo al abanico o a lo que se me ponga a tiro. Lo que estoy loca es por aprender a usar el bastón. No sé muy bien qué se baila con bastón pero debe ser una cosa muy seria. Hay una coreografía que bailan las mayores (y tiene su gracia hablar de "mayores" cuando algunos tienen 14 años) que me tiene totalmente fascinada: ahí solo hay una percusión de fondo, los tacones y los bastones. Van de negro y lo bailan con pantalón (por cierto, uno de flecos divino). Es un número que, por más veces que lo vea, me pone la carne de gallina y el pecho se me encoge. Tal es el poder del baile y su propósito final: EMOCIONAR
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