El arte del jaleo
A los jaleadores les hace falta mu poquito para llevar el compás. Les valen los nudillos y una mesa (y otro que cante). A menudo pueden intercambiarse los papeles porque una fiesta (por bulerías) acaba siendo un despiporre fabuloso. Cuando la cosa se pone calentita, los jaleadores parece que entren en trance al tiempo que lo hace la bailaora o el cantaor o el guitarrista. La energía ya no se puede contener y estalla. Y es cuando al espectador se le quedan las patas colgando. También hay que tener cierto carácter, creo yo. Los tímidos se suelen quedar detrás de la guitarra como el gran Paco de Lucía o Tomatito. Y son otros los que dicen taaa y ole (en el 6 y en el 12 del famoso 12/8) y también pueden añadir un par de ti-tí (en el 10) pa que vaya a contratiempo que hace un efecto formidable. Al que inventó el contratiempo que le den una medalla por favor.
Que vale, que sé cuándo entra un ole y un arsa, pero hasta que no me salga natural y la magia electrizante me desborde, me quedo dando mis palmas de base (....si no, cómo se va a notar el contratiempo?). Y aquí os dejo con Farruquito y sus primos dando una exhibición gratis de jaleo. OLE!
Nota: nos vemos en septiembre para más desventurillas flamencas. Feliz ola de 🥵 caló
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