Volver
Arrancó el fabuloso mes de septiembre y con él retomamos el vicio común del flamenco, "el mejor vicio del mundo" según La Pipi y puede que tenga razón. Cómo cada año, nuestro querido Quejío sufre algunos ajustes con respecto a sus componentes: un par de chicas nuevas y alguna emigrada de otro grupo. Las tres están en período de observación y análisis. No por parte de La Pipi, sino por parte de la que escribe este blog. Para empezar hay que buscarles un apodo apropiado a sus personalidades y características y eso lleva su tiempo. Por otro lado tienen que pasar la prueba del WhatsApp: puntúa doble la agudeza lingüística y el uso indiscriminado de stickers originales. Restan las faltas de ortografía y, sobre todo, la escasa participación. Lo primero es que la profe las incluya en el grupo, claro.... ahí lo dejo. Ya había ganas de volver, sobre todo por parte de las que disfrutaron de sus vacaciones en julio y dudan de si llegaron a ir a la playa o todo fue u...