Meterse en los charcos
A Calcetines le hubiera encantado la reunión del sábado en la escuela, parecía un concurso de outfit para pies. Ignorando el hecho de que cuando te convocan a las 10, las niñas de la generación Z interpretan 10.30 (o llegaré cuando la resaca me lo permita) y se presentan hechas unos zorros, pasamos un par de horitas de toma de contacto en el inicio de la preparación de un clásico de Lope de Vega que se está cocinando para fin de curso. Fue un encuentro en petit comité: la Pipi, Humilladora5, la Marquesa , Sobrinitaimplacable, Humilladora1 lesionada, una anónima que se dedicaba a teclear en su portátil y yo, la Awela . El panfleto que hemos ideado entre unas cuantas es una adaptación, digamos, libre y apta para el público de todas las edades. Lo de ponerme a escribir una adaptación de una obra de teatro que me leí este verano es un charco en el que no me molesta meterme, más bien me he sentido como 🐠 pez en el agua. El charco de e...