El Día Después
Borracha aún de coreografías fallidas amanezco el lunes con desasosiego y sentimiento de culpa. No estuve fina y tras la primera cagada la tensión iba en aumento y yo como agarrotada. Duele porque son muchas las horas empleadas aunque se ve que no las suficientes. Desde dentro la impresión fue desastrosa. Desde fuera parece que no tanto pero eso no me consuela. Sólo nos queda el humor para superar el amargo trago. Me dedico a editar fotos como terapia reparadora y nos echamos unas risas en el chat. Hay que decir que mis fallos (nuestros fallos) no pudieron opacar el brillante montaje de Aladino y todos los demás grupos bailaron fenomenal. Me he cortado el pelo rápidamente por si la Pipi me castigaba a dejármelo más largo otro año. Aparezco por la escuela a matricularme enseguida para que no le dé tiempo a mandarme a Cuenca a bailar jotas manchegas. Además me llevo a mi comadre, Limitadita - una nueva adquisición- para alegrarle el día y compensar....